SOBRE EL DERECHO DE VISITA

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Durante estas fechas son habituales problemas a la hora de concretar el derecho de visita respecto de los hijos en los casos de divorcio o separación matrimonial. En Ayuda Letrada hemos recibido varias consultas en relación a esta cuestión y queremos haceros partícipes de las mismas por si os pudieran ser de utilidad.

En primer lugar siempre recordamos a los padres que el derecho que ha de prevalecer es el de los hijos a disfrutar de ambos progenitores, a poder estar con ellos y convivir con sus respectivas familias, sea la del padre o de la madre; por lo que aconsejamos aplicar sentido común, templanza y mirar por el bien de los hijos, dejando a un lado las posibles disputas y problemas que existan entre los padres.

Las fechas de entrega, lugar y duración de la visita, o del periodo, han de estar recogidas en documento judicial y deben ser lo más claras posibles, para evitar equívocos e interpretaciones diversas; además, por medio del procedimiento de modificación de medidas siempre se podrán cambiar los criterios establecidos, con razones justificadas, lógicamente.

Ante un incumplimiento del régimen de visitas por parte de uno de los progenitores, siempre recomendamos que exista un canal de comunicación y se intenten solucionar estas incidencias de manera amistosa. Si no fuera posible una solución amistosa será necesario evitar que los hijos presencien discusiones, insultos y demás situaciones desagradables; por lo que podría hacer la entrega o recogida un familiar de nuestra confianza y si la situación es complicada siempre se puede recurrir al Punto de Encuentro Familiar, aunque esto deberá acordarse por medio del juzgado y nos debemos adaptar a sus horarios y requisitos.

En resumen, se ha de pensar en el bienestar de los niños, no utilizarlos en nuestros problemas y discusiones, se ha de hacer todo lo posible para que crezcan felices sin escuchar a un padre hablar mal de otro. Hemos de facilitar la relación con todos sus familiares, abuelos, tíos, primos… En definitiva, hemos de aplicar el sentido común, aunque a veces sea complicado y, ante cualquier duda consultar con el abogado. Y recuerda que en Ayuda Letrada estamos para ayudarte.

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