LOS PLAZOS TRAS LA REFORMA DE LA LEY DE PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO

Aunque ya hemos hecho referencia a la reforma de la Ley de Procedimiento Administrativo Común que entró en vigor el pasado 1 de octubre, queremos concretar algunas cuestiones de interés que nos afectan a todos en la relación diaria con las distintas administraciones.

La reforma legal ha venido a modificar lo relativo a términos y plazos, estableciéndose nuevas reglas para su cómputo, para la ampliación de estos o para la tramitación de urgencia de un expediente. Como principal novedad destaca la introducción del cómputo de plazos por horas  y la declaración de los sábados como días inhábiles, unificando de este modo el cómputo de plazos en el ámbito judicial y el administrativo.

Es decir, salvo que por Ley o por norma de la Unión Europea se disponga otro cómputo, cuando los plazos se señalen por horas se entienden que estas son hábiles siéndolo todas las horas del día que formen parte de un día hábil.

Importante destacar que los plazos expresados por horas se contarán de hora en hora y de minuto a minuto desde hora y minuto en que tenga lugar la notificación o publicación del acto de que se trate y no podrán tener una duración superior a 24 horas, en cuyo caso se expresarán en días.

Cuando los plazos se señalen por días, se entiende  que éstos son hábiles y no se incluyen los sábados, domingos y festivos. Además, cuando los plazos se hayan señalado por días naturales, se hará constar esta circunstancia en las correspondientes notificaciones.

Los plazos expresados en días se contarán a partir del día siguiente a aquel en que tenga lugar la notificación o publicación del acto de que se trate. En cambio cuando el plazo se fija por meses o años, éstos se computarán a partir del día siguiente a aquel en que se produzca la notificación y el plazo concluirá el mismo día en que se produjo la notificación en el mes o año de vencimiento.

Respecto a lo anterior, hay que tener cuidado en el sentido de que si en el mes de vencimiento no hubiera día equivalente a aquel en que comienza el cómputo, se entenderá que el plazo expira el último día del mes.

Y cuando el último día del plazo sea inhábil debemos entender prorrogado el plazo al primer día hábil siguiente. En los casos de los plazos señalados como hábiles, no por meses ni años.

Importantísimo saber que si un día fuese hábil en el municipio o Comunidad Autónoma en que residiese el interesado e inhábil en la sede del órgano administrativo o a la inversa, se considera inhábil en todo caso.

Para mayor seguridad jurídica de los administrados la Administración Estatal y la de las Comunidades Autónomas  fijarán un calendario de días inhábiles a efectos de cómputos de plazos y el calendario de las CCAA también comprenderá los días inhábiles de los municipios pertenecientes a su circunscripción y que deberá ser publicado antes del comienzo de cada año, en el Boletín correspondiente.

En Ayuda Letrada contamos con un Departamento especializado en Derecho Administrativo que podrá ayudarle a la hora de interpretar en el tiempo todo tipo de notificaciones administrativas, atendiendo a los plazos establecidos y así  estudiar la posible impugnación de las mismas, evitando el dichoso “fuera de plazo” que haría firme e  irrecurrible la acción de la Administración.

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