EL IMPUESTO DE BIENES INMUEBLES (NOCIONES BÁSICAS)

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El impuesto de bienes inmuebles (IBI), es un impuesto directo de competencia local que grava la titularidad y derechos reales que tengamos sobre cualquier bien inmueble, ya sea urbano, rústico o de características especiales. Como característica fundamental para la clasificación de los bienes inmuebles, se recurre al Catastro, como órgano con potestad para la clasificación de los bienes y como fuente origen de las titularidades de los bienes inmuebles o los derechos reales que puedan recaer sobre ellos.

Hecho imponible y exenciones

El hecho imponible viene marcado por la posesión de bienes inmuebles, de manera independiente al coeficiente de participación que se tenga en dicha propiedad o la forma jurídica en la que se ostente. Esta posesión se acreditará siempre con las titularidades reflejadas en Catastro. En el caso de titularidades múltiples, salvo reparto porcentual, siempre se considera un reparto equitativo entre los titulares.

Además del mero hecho de posesión, también entran a formar parte del hecho imponible el establecimiento de derechos reales sobre inmuebles especiales o circunstancias análogas. Como derechos especiales se contemplan:

Una concesión administrativa sobre los propios inmuebles o sobre los servicios públicos a que se hallen afectos.

Un derecho real de superficie.

Un derecho real de usufructo, o rentas vitalicias temporales o indefinidas.

Dentro de la normativa que regula el IBI, se citan como bienes inmuebles no sujetos al impuesto los siguientes:

Los de dominio público afectos a uso público, como por ejemplo calles, carreteras o caminos.

Los de dominio público afectos a un servicio público gestionado directamente por el ayuntamiento, excepto cuando se trate de inmuebles cedidos a terceros mediante contraprestación. Como por ejemplo, inmuebles en los que se ubiquen dependencias municipales accesorias o los propios edificios de los ayuntamientos.

Además de los criterios de no sujeción, se establecen una serie de bienes inmuebles exentos, que gozarán de exención plena en el impuesto, de manera independiente al municipio en el que se radiquen. Estos bienes exentos son los siguientes:

Bienes propiedad del Estado, CCAA o entidades locales que estén directamente afectos a la seguridad ciudadana y a los servicios educativos y penitenciarios, así como los del Estado afectos a la defensa nacional.

Los bienes comunales y los montes vecinales en mano común.

Los de la Iglesia Católica, en los términos previstos en el Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos.

Bienes de las asociaciones confesionales no católicas legalmente reconocidas, en los términos establecidos en los respectivos acuerdos de cooperación suscritos en virtud de lo dispuesto en el artículo 16 de la Constitución.

Bienes de la Cruz Roja Española.

Inmuebles a los que sea de aplicación la exención en virtud de convenios internacionales en vigor y, a condición de reciprocidad, los de los Gobiernos extranjeros destinados a su representación diplomática, consular, o a sus organismos oficiales.

La superficie de los montes poblados con especies de crecimiento lento reglamentariamente determinadas, cuyo principal aprovechamiento sea la madera o el corcho, siempre que la densidad del arbolado sea la propia o normal de la especie de que se trate.

Respecto a Renfe, están exentos las líneas de ferrocarriles y los edificios enclavados en los mismos terrenos, que estén dedicados a estaciones, almacenes y servicios indispensables para la explotación de dichas líneas. No están exentos, por consiguiente, los establecimientos de hostelería, espectáculos, comerciales y de esparcimiento, las casas destinadas a viviendas de los empleados, las oficinas de la dirección ni las instalaciones fabriles.

Devengo del impuesto, base imponible y tipos de gravamen

El impuesto se devengará con carácter general el uno de enero de cada ejercicio, correspondiendo la obligación tributaria al titular en esa fecha. Este punto puede generar ambigüedad a la hora de realizar una compra venta.

En el caso de realizar una transmisión de un inmueble que tenga deudas pendientes en concepto de este impuesto, dicha deuda se transmite de manera solidaria a los compradores, al realizar el cambio de titularidad.

Para determinar la base imponible del impuesto, se toma el valor asignado por el catastro según las distintas valoraciones y actualizaciones que se llevan a cabo por este organismo.

Una vez ajustada la base imponible, la ley de Haciendas Locales fija unos tipos de gravámenes mínimos y máximos para cada inmueble en función de la clasificación que tenga el bien y de la tipología de municipio en la que se encuentre enclavado. Estos tipos mínimos son:

Tipos mínimos: 0,4 % para bienes inmuebles urbanos y el 0,3 % cuando se trate de bienes inmuebles rústicos.

Tipos máximos: 1,10 % para los urbanos y 0,90 % para los rústicos.

Cesión de impuestos a Ayuntamientos

El IBI como tal es uno de los impuestos locales que son considerados como la columna vertebral la columna vertebral de las haciendas locales. Su aplicación es obligatoria para todos ellos, contando con las atribuciones plenas de gestión y recaudación de este impuesto.

Como podemos comprobar, la inmensa mayoría del territorio se encuentra gravado por este impuesto y según los últimos datos disponibles de la confederación de municipios, su recaudación genera casi el 50% de los recursos disponibles de los distintos ayuntamientos.

Desde Ayuda Letrada nos ocuparemos de aclarar todas la dudas sobre este impuesto, cuya regulación legal es amplia, más cuando existen muchas bonificaciones sobre el  mismo y que benefician a un importante sector de la población española.

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