COWORKING: DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL COWORKER

El coworking o trabajo cooperativo, se puede definir una forma de trabajo en un entorno diferente al tradicional, que permite a los profesionales independientes compartir un mismo espacio de trabajo en el que desarrollar sus proyectos profesionales de manera independiente, utilizando de manera conjunta oficina y equipamientos. Es decir, cada uno de los integrantes, coworkers, desarrolla su actividad profesional, sin perjuicio de que colabore con otros “compañeros” o incluso surjan proyectos profesionales en los que participen varios coworkers conjuntamente.

Y como consecuencia de este entorno cooperativo, en el que, sin duda, surgen sinergias entre los coworkers que facilitan la actividad empresarial de todos los integrantes, se hace imprescindible regular las relaciones jurídicas de todos ellos y de cada uno con la empresa que gestiona el espacio de coworking, por lo que es necesario analizar con detalle el contrato que firmemos.

Un contrato que deberá contar con los datos de la empresa o responsables del lugar donde vamos a tener nuestro despacho profesional y todos los servicios que estos nos prestan, además de las condiciones de las distintas estancias del espacio coworking, salas de reuniones, estancias y lugar de trabajo, zona de archivo…, y de los servicios de internet, fotocopias, escáner, material de oficina y demás, como es el derecho a tener una llave para acceder en horarios en los que el espacio esté cerrado, por ejemplo. Es muy recomendable que todas estas cuestiones (derechos del coworker) queden aclaradas y detalladas desde el inicio, pues así tendremos la seguridad de los servicios a los que tenemos derecho y del uso que podemos dar al espacio y a los medios que se ponen a nuestra disposición. Lógicamente también ha de estar perfectamente detallado el precio, la forma de pago y las demás obligaciones que asumimos como coworker.

Y una de las obligaciones más importantes que hemos de asumir como coworker es la de la confidencialidad, tanto a las actividades que organice el espacio como, principalmente de las que realicen los demás “compañeros”, así podremos exigir responsabilidades en el caso de que, por ejemplo, algún proyecto que estemos desarrollado sea informado a un tercero. Porque uno de los problemas más importantes de estos espacios colaborativos es el relativo a la confidencialidad, aunque también es cierto que las ventajas son muchas más que los riesgos que se asumen.

Por ello en Ayuda Letrada somos defensores de los espacios de coworking, como generadores de ideas, sinergias y colaboraciones, lo que provoca nuevos proyectos y nuevas vías comerciales, pero también te recomendamos que te asegures de que tu espacio coworking cumple con lo que recogemos en este artículo. Y si tienes cualquier duda estaremos encantados de ayudarte.

 

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