COMENTARIOS A LA REFORMA DE LA LEY HIPOTECARIA Y DEL CATASTRO

Hace unos días os hablábamos de la reforma de la Ley Hipotecaria y del Catastro, hoy os concretamos un poco más sobre estos importantes cambios legislativos.

El objetivo fundamental de esta Ley es evitar las duplicidades administrativas. No es difícil encontrar aspectos en los que puede mejorarse la coordinación entre distintas Administraciones Públicas, entre ellas el Catastro Inmobiliario y los Registros de la Propiedad. Estas Instituciones, de naturaleza y competencias diferenciadas, inciden en un mismo campo: el mundo inmobiliario. La coordinación en el intercambio de datos entre ambas es necesaria para la localización y, sobre todo, identificación de los distintos bienes inmuebles, tanto de naturaleza urbana como rústica. Todo ello en beneficio de los administrados y contribuyentes.

Esta coordinación se ha intentado legalmente en varias ocasiones, con un mayor acercamiento entre Catastro y Registro de la Propiedad. Desde tiempos pasados, el Registro remite datos importantes al Catastro, pero todavía no existe todavía un  casamiento ideal que posibilite  una interrelación de doble dirección informativa para llegar a una plena coordinación entre ambas instituciones. Y con esta reforma consideramos que continuarán las discrepancias, al no existir un procedimiento de coordinación que solucione las mismas en la definición y descripción de los inmuebles.

Por tanto, el objetivo principal de esta Ley, que es la coordinación total de Catastro y Registro, está por ver cómo se concreta y desarrolla.

También podemos considerar una serie de objetivos más concretos, entre los que destacamos los siguientes:

A) En relación al Registro de la Propiedad, desde el punto de vista económico y de la Seguridad Jurídica es fundamental determinar con la mayor “puntería” posible la porción de terreno sobre la que ejerce sus efectos.

B) Sobre el Catastro es recomendable y necesario conocer y contemplar en la Cartografía Catastral (O.V.C) las modificaciones o alteraciones registrales que se vayan produciendo sobre la realidad física de las fincas (agrupaciones, segregaciones, obras nuevas y propiedades horizontales etc…). Una vez elevados a documento público estos hechos e inscritos en el registro de la propiedad correspondiente, amén de que el interesado lo comunique a través de las diferentes instancias al catastro inmobiliario (901,902,903 etc…) se establece un procedimiento ágil y garante en beneficio de la seguridad jurídica de los administrados.

C) Tanto para el Registro como para el Catastro, se incorporan a la reforma los procedimientos registrales que puedan afectar a las realidades físicas de las fincas como por ejemplo: inmatriculación , deslindes, excesos de cabida etc….

D) Una importante novedad se regula en el artículo 199, en el que se establece el procedimiento de incorporación al Registro de la descripción descriptiva y gráfica catastral y la posibilidad del interesado de instar su rectificación cuando no está conforme, al no corresponder con la descripción registral. Defendiendo, por supuesto, el derecho de colindantes.

E) Otra importante novedad es la que la inmatriculación de fincas se realizará a través del correspondiente expediente de dominio “sin intervención judicial”. Se sustituye por tanto el proceso judicial contemplado en el antiguo artículo 201 de la Ley Hipotecaria. El nuevo proceso es muy sensible en la defensa de todos los posibles afectados. También, celosamente, se procede a  regular el proceso de inmatriculación a través de documento público.

F) También se reforman los procedimientos de deslinde (litigios que se dan en muchos municipios y que generan muchas discusiones agrícolas y, por supuesto, urbanísticas), doble inmatriculación, liberación de cargas y el de tracto sucesivo interrumpido.

G) Para finalizar, debemos comentar la importancia de que esta nueva Ley recoja la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, que contempla que los suelos urbanizables sin planeamiento de desarrollo son rústicos y no urbanos. Algo que analizaremos en próximas publicaciones.

Además, más adelante hablaremos del interesante artículo 206 de la Ley, que regula el procedimiento de inmatriculación de fincas por parte de las distintas Administraciones  Públicas. Sobre todo lo que afecta a la Iglesia Católica. ¿A que es interesante? Sobre todo cuando se vive en la ciudad de Córdoba.

Esperamos que esta primera parte de comentarios a la Ley 13/2015, que entra en vigor el próximo día 1 de noviembre haya sido, desde un punto general, de vuestro agrado. En la Segunda Parte se detallarán puntualmente, y de una forma práctica, todas las reformas mencionadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *